El argentino Sergio Rinland diseñó el Auto de Carrera del Futuro

Video: el argentino Sergio Rinland diseñó a pedido de Dunlop el «Auto de Carrera del Futuro»

El argentino Sergio Rinland diseñó el Auto de Carrera del Futuro

A pedido de la marca de neumáticos Dunlop, el ingeniero argentino Sergio Rinland imaginó y diseñó el Auto de Carrera del Futuro como parte del «Dunlop Future Race Car Challenge».

A través de su consultora de diseño, llamada ASTAUTO, Rinland puso toda su experiencia en la Fórmula 1 y en el mundo de las competencias de endurance como Le Mans para crear lo que podría ser el auto que compita en pocos años más. Y como no podía ser de otra manera, lo pensó eléctrico.

Como puede verse en el video, el ingeniero radicado en Inglaterra ideó un proyecto de monoposto con baterías pero contemplando a futuro algo que muchos ven como la solución a las recargas: que el auto se cargue por inducción, a través del circuito. Sí, algo así como un Scalextric a escala real.

Rinland se ha especializado en el desarrollo de simulaciones de diferente tipo de vehículos, incluso con ingerencia sobre la Fórmula E de la FIA.

El argentino Sergio Rinland diseñó el Auto de Carrera del Futuro

Características
El #DunlopFutureCar fue diseñado con cuatro motores eléctricos que -en principio- se situarían dentro del vehículo. «Según avance la tecnología y los motores sean más ligeros y potentes, pasarán a situarse en el exterior, como motores sobre las propias ruedas, proporcionando incluso más flexibilidad al diseño del auto»< /em>, consigna Dunlop en su comunicado oficial.

«Con un motor individual por rueda, el auto tiene la capacidad de vectorizar el par motor sobre cada rueda. Esta posibilidad mejorará el rendimiento aerodinámico y el uso de los neumáticos, pues ya no será necesario que las ruedas giren cuando se aproxima una curva», agrega.

El diseño de Rinland incorpora un generador de electricidad por pilas de hidrógeno, con una pequeña batería de iones de Litio como respaldo de la alimentación. Y, según se desarrolle la tecnología, tiene la posibilidad de incorporar a bordo paquetes de carga por inducción.

Dunlop entiende que «las carreras en circuitos cerrados podrán disponer en el futuro de la infraestructura necesaria para carga por inducción, permitiendo a los autos que corran sin tener que llevar la energía a bordo, lo que hará que este vehículo sea incluso más liviano y eficiente».

No constará con un sistema de frenos tradicional sino que funcionará como lo hacen los vehículos eléctricos, frenando al dejar de acelerar, sin desperdiciar energía. Esa energía se recuperará y almacenará en volantes y/o súper condensadores para ser utilizada en momentos de necesidad de picos de potencia durante la carrera.

Un auto «adaptable»
Aerodinámicamente el auto fue diseñado con materiales eléctricos en su laminado de materiales compuestos. Casi como si se tratara de ciencia ficción, la carrocería del auto es «adaptable» y le permitirá cambiar de forma con el fin de reducir la resistencia aerodinámica en los tramos rectos, aumentar la fuerza hacia el suelo en las curvas y controlar todas las necesidades de refrigeración que aparecen mientras corre.

Además, al incorporar nanopartículas en esos materiales compuestos, la estructura del vehículo tendrá una resistencia más fuerte, siendo más liviano y seguro.

No contará con espejos retrovisores externos porque su presencia generaría resistencia aerodinámica; la utilización de cámaras y pequeñas pantallas instaladas dentro del cockpit le darán al piloto una visión periférica de 360°.

El argentino Sergio Rinland diseñó el Auto de Carrera del Futuro

Neumáticos inteligentes
Tratándose de Dunlop el ítem neumáticos no podía quedar librado al azar. La marca está actualmente desarrollando cubiertas que
«tendrán sensores internos que enviarán información a los sistemas de control; estos podrán así adaptar la suspensión, la transmisión de potencia y los sistemas de frenado, aprovechando los neumáticos al máximo», anticipa.

«Mediante la incorporación de materiales inteligentes, los neumáticos serán capaces de controlar su temperatura y presión, así como cambiar de forma. Esto dará como resultado una menor resistencia a la rodadura y menor resistencia aerodinámica inducida en las rectas, así como mayor área de contacto con la pista en las frenadas y las curvas», consigna la marca.

Por otra parte, al ser del tipo adaptables (a las circunstancias y al medioambiente), no será necesario cambiarlos debido a las condiciones meteorológicas ni al desgaste y durarán toda la carrera.

El argentino Sergio Rinland diseñó el Auto de Carrera del Futuro